Treasures of Montezuma Deluxe

Los Tesoros de Montezuma es uno de los juegos más atractivos y cautivadores que hemos jugado en bastante tiempo. Los valores de esta producción son comparables sólo con su ingeniosidad, poder de adicción y facilidad general para cautivar a la audiencia. Nuestra única queja: objetivos innecesariamente largos que, aunque diseñados para aumentar la duración general del juego (algo comprensible ya que sólo tiene 41 etapas), suele acabar siendo frustrante, un efecto secundario inesperado. Pero oye, no saquemos conclusiones precipitadas. Después de todo, necesitamos un poco de trasfondo; y por partida doble, dado todo el cariño y cuidado que se ha empleado en la historia principal y el montaje general de este título. La trama te pone en la piel de una joven estudiante de postgrado -que observamos en una pantalla maravillosamente animada al principio, con su pelo ondeado suavemente por la brisa marina (en Cancún, Méjico, alrededor de 1935). Y, por supuesto, una aventura épica enmarcada en la cumbre de preciosos enclaves como son las brumosas montañas y museos polvorientos donde los rayos de luz surgen de piedras mágicas para enviarte rápidamente a la búsqueda de un artefacto azteca legendario y preservador de vida como es el Calendario de Montezuma. Francamente, sabrás que te esperan gratas sorpresas desde el primer nivel, que aparece en forma de una cuadrícula de piezas brillantes de varios colores, incluidos azules brillantes y encendidos rojos. Piezas que, por supuesto, se hacen añicos de un modo que da gusto cuando se juntan tres o más del mismo color, reduciéndolas a escombros y polvo que se dispersa rápidamente. El truco aquí es intercambiar una piedra de cada vez escogiendo un par, haciendo clic en ellas, eliminando lentamente todas aquellas que contengan gemas. Hay que hacerlo antes de que se acabe el tiempo del cronómetro (inteligentemente diseñado con forma de reloj de bolsillo) para pasar al siguiente nivel. Lo que hace esta experiencia tan especial es, no obstante, la presencia de bonificaciones espontáneas (generadas al agrupar cuatro o más piedras simultáneamente) y las oportunidades, entre misión y misión, de comprar asombrosas mejoras. Después de todo, la dinamita que destruye secciones completas del campo de juego y el rayo que rebota por toda la pantalla, aniquilando todas las piezas del mismo color son conceptos geniales en sí mismos. ¿Que estas mejoras se vuelven incluso más poderosas como resultado directo de tus logros? Digamos que no hay nada como ver el barrido de destrucción que sigue a un movimiento especialmente hábil que incorpora múltiples bonificaciones y combinaciones para las que has invertido un tiempo precioso y crecientes recursos. Extras que te harán multiplicar tus puntos, recompensas con mayores puntuaciones y opciones para aumentar el número de gemas que se presentan en la pantalla. Todas serán tuyas si las compras con las estrellas ganadas al superar los niveles y al destruir docenas de piezas rápidamente. Aún así, nuestros objetos coleccionables favoritos han de ser los tótems, que -cuando se activan haciendo consecutivamente dos grupos de piedras del mismo color- lanzan efectos como bolas de fuego que destruyen porciones enteras de la pantalla o recompensan con segundos adicionales para completar un desafío. Y la verdad es que no hemos ni siquiera tocado otros aspectos positivos como los trofeos que puedes ganar, los mini-juegos de bonificación en los que tendrás que hacer clic frenéticamente sobre las estrellas y los titulares de los periódicos que saltan a la pantalla según progresa tu viaje. O también, el número limitado de veces que puedes barajar las piezas de la pantalla o la disponibilidad de pistas que podrás pedir a cambio de perder algunos de tus puntos tan costosamente ganados. En resumen, si hay algo de lo que no carece este juego es de estímulos. El problema es que completar cada sesión puede llevar mucho tiempo, e incluso en los niveles iniciales se te pedirá que recojas la increíble cantidad de 35 piedras. La cosa se agrava cuando compruebas que, si se acaba el tiempo, tienes que comenzar el tablero desde el principio. Pero asumiendo que no te importe pasar por estos difíciles y ocasionales trances, te espera una acción muy atractiva y revienta neuronas. Así que juega ahora, que ya te preocuparás por esos inconvenientes más tarde (después de todo, los efectos especiales y las innovaciones del juego te ayudarán a soportar el dolor). En pocas palabras, si tienes tiempo que matar, relájate y disfruta. Pocas excursiones son mejores que jugar a esta joya de rompecabezas.
Recensione fornita da Gamezebo. Copyright © 2009 Gamezebo. Tutti i diritti riservati.
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