Pirate Poppers Deluxe

Un día, los piratas tuvieron una fiesta y pintaron todas las bolas de cañón de colores bonitos. Las pusieron todas en fila y las echaron a rodar sobre unos raíles mientras jugaban al tiro al blanco con el cañón más grande. Bueno, esta no es la historia real del juego, pero intenté imaginar la opción más lógica... y éste fue mi mejor intento. Dejando la lógica a un lado, Pirate Poppers utiliza un sistema similar al de Luxor y Zuma, bolas de colores que corren por unos raíles mientras disparas otras bolas para juntar tres o más bolas del mismo color. "Cadenas" de bolas se acercan en oleadas y tu misión es evitar que lleguen a los barriles de pólvora al final de los raíles, o perderás. El cañón se mueve horizontalmente en la parte inferior de la pantalla y muestra la siguiente bola que vas a disparar, además de una bola "en la cubierta" que puedes intercambiar en cualquier momento (tácticamente muy importante). Al emparejar varias de un golpe o haciendo combos, te verás recompensado con potenciadores que serán útiles en situaciones peliagudas. Algunos son balas de cañón con propiedades especiales, mientras que otros tendrán efectos instantáneos. Debes cogerlos al vuelo moviendo el cañón, añadiendo así elementos extra al juego. Hay nueve potenciadores, seis de efecto instantáneo y tres bolas de cañón especiales. Mis favoritos son el Viento de popa, que devuelve la vida a un juego moribundo haciendo que todas las cadenas vuelvan hacia atrás; la Bomba de color, que hace explotar todas las bolas de un color determinado; la Rompecadenas, que explota todas las secuencias de tres o más bolas de cualquier color y la Bola de cañón explosiva, que explota todas las bolas en un radio determinado, hace temblar la pantalla y hace mucho ruido. Y si ganas suficientes puntos, también puedes conseguir un "revelador de tesoros" que explota bolas al azar y deja caer docenas de tesoros en un rápida sucesión. En el modo de juego principal de Pirate Poppers, Aventura, intervienen un mapa, un viaje, una supuesta historia y un mapa secreto que nos promete oportunidades ocultas. Y para darle un gusto a tu vanidad, también consigues una sala del tesoro en la que amontonarás todo el oro, las joyas y otros objetos que captures en tus viajes. No me atrajo demasiado la historia, ni el mapa, ni el tesoro, pero, en resumidas cuentas, me lo pasé muy bien jugando. Simple aunque difícil. En algunos momentos me sentí, metafóricamente hablando, con el frío acero punzando mi espalda mientras "paseaba por la tabla". Porque las bolas avanzan inexorablemente hacia el barril de pólvora mientras buscas frenéticamente una solución, y a veces, la suerte no está contigo. Sólo aparecen las bolas incorrectas o no consigues el potenciador que tanto anhelas. Sin embargo, Pirate Poppers requiere tanto destreza como suerte. Por ejemplo, aprendí a hacer parejas que eliminaban varias cadenas haciendo combos. Y también descubrí que las bolas del mismo color se sienten atraídas entre ellas. Así, pude rellenar los huecos, escurrirme hacia la victoria y abandonar el barril de la derrota... Si fuera simplemente un juego mecánico y repetitivo, habría abandonado el barco mucho antes, pero a medida que mis habilidades y mi percepción del juego aumentaban, me embargaba el típico sentimiento de satisfacción que proporciona un juego que brinda un desafío y una recompensa. Algunos niveles, especialmente aquellos con dos raíles y dos barriles de pólvora, significaron una dura lucha. Pero, al final, siempre encontraba la forma de ganar, aunque tuviese que intentarlo una decena de veces. Así que, "¡Jo, jo, jo y la botella de ron!" y ya era un pirata feliz al deshacerme de la última bola de la pantalla. El juego incluye dos modos de juego adicionales Arcade y Puzzle. El Modo Arcade se parece a Aventura, pero con vidas limitadas. El Modo Puzzle es entretenido, aunque de un modo diferente. Aunque hay un contador que mide cuánto tardas en resolver un puzzle, las bolas permanecen quietas hasta que disparas. Este ejercicio mental requiere que elimines todas las bolas del tablero con una cantidad de munición limitada. Las bolas deben dispararse en orden, así que tienes que planear cada movimiento. En general es divertido, pero Pirate Poppers podría serlo más. La sala del tesoro está bien, pero sería aún mejor que todo ese oro, perlas y resto de botines pudieran cambiarse por algo más útil. Y aunque la limitada trama añade un elemento imaginativo, no es muy importante, ya que no tiene relación directa con el juego. Para terminar, aunque hay diferencias entre un nivel y otro, 77 niveles (en cada modo) se hacen repetitivos, incluso si son más complejos. Los pocos cambios o recompensas de los niveles superiores sólo afectan a la velocidad de las cadenas, a su número y a la introducción de diferentes bolas de colores. El jurado está en pie y declara al presente juego, culpable de piratería... y diversión. Cada nivel presenta sus propios retos, y los exponentes de producción y ejecución son de primera. La música es intensa y va aumentado a medida que el juego se complica; los sonidos de las bolas golpeando y explotando son bastante satisfactorios. Por último, la carcajada ocasional de un pirata de fondo es muy del tipo "quien ríe el último...". Pirate Poppers tiene sus propios giros, ángulos y curvas, y por descontando, me lo pasé muy bien jugando. Y eso es suficiente para este viejo filibustero.
Crítica del juego proporcionada por Gamezebo. Copyright © 2009 Gamezebo. Todos los derechos reservados.
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